Quien crea que la movida madrileña terminó con el final de
la década de los 80 está muy equivocado. Sigue viva. Si algún día murió, ha
resucitado. Desde luego, no tiene el mismo alcance ni magnitud que su
predecesora pero, sin duda, ahí está. Era evidente que este momento llegaría. Era inevitable que entre todos aquellos que somos hijos de quienes vivieron ese momento, muchos sintiésemos envidia y quisiéramos formar parte de ese recuerdo. Como ya dije en un post anterior: "Somos hijos de la movida", "sentimos nostalgia de aquello que no hemos vivido". Pues bien, ahora podemos vivirlo.
El epicentro de esta "nueva movida madrileña" se encuentra en el barrio de Malasaña, más concretamente en la Calle Velarde. Allí podemos encontrarnos con "el Johny" (dueño y puerta del bar Nueva Visión), con María y Susana (dos mujeres chinas que se pasean con un carrito vendiendo cerveza), pero también con todos aquellos que disfrutamos viviendo este momento, todos hijos de quienes ya lo vivieron. La Vía Láctea es, sin duda, el templo de este movimiento. Sin embargo son muchísimos los lugares de reunión en este barrio por la amplia variedad de "garitos" que ofrece. Los hay para todos los gustos y expectativas. Encontramos discotecas como OchoyMedio o la Wurlitzer, pubs más actualizados como el Oceans y, para los más valientes que desean viajar en el tiempo La Vía Láctea y Nueva Visión. La noche madrileña "alternativa" a las macrodiscotecas y al reggaeton no sólo se encuentra en este barrio ya que destacan salas como Gruta 77, Sol, El Sótano y otras muchas que logran mantener vivo el espíritu de aquellos años.
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| Cartel de La Vía Láctea (el mismo que hace 30 años) |
| Nueva Visión (si llevas un tatuaje de Los Ramones o de Bowie te invitarán a un chupito) |
Pero no nos centremos sólo en los bares. La nueva movida, al igual que su madre, es un movimiento cultural y, si bien muchos se animan a cotillear qué se cuece en estas calles, son quienes le damos vida los que mantenemos vivo ese sentimiento. Estos jóvenes desean el cambio, quieren quejarse, quieren pasarlo bien, quieren resucitar una etapa que sin duda fue beneficiosa tanto para Madrid como para España. No les gusta lo que ven y desean hacer algo. Este deseo de resucitar un momento pasado ha sido muy beneficioso para el panorama musical de nuestro país puesto que son muchos los grupos que han nacido en estos años siendo causa y consecuencia de la nueva movida. Vuelven el garage-rock, los sonidos retro, las letras surrealistas, los aullidos, etc. Todo vuelve. Es imposible que el que acostumbre a frecuentar Velarde no conozca a The Parrots, Trajano!, Los Nastys, Las Hinds o Novedades Carminha entre otros, aunque sólo sea por verles cada viernes tomando algo en alguno de los bares de esta calle.
| Trajano! |
| The Parrots (Larry, Alex y Diego) |
La que considero nueva movida no se limita a la noche madrileña. Durante el día la gente se pasea por este barrio y descansa en sus terrazas, que se llenan hasta en el día más frío del año. Posee una gran oferta cultural pues podemos encontrar las mejores tiendas de ropa de segunda mano de Madrid, los bares esconden exposiciones de jóvenes talentos, las plazas se llenan de música y bullicio y podemos encontrar el mejor arte callejero con tan solo levantar los pies del suelo. Y a pesar de todo, durante el día podría parecer un tranquilo barrio de la capital.
Es cierto que a nivel de movimiento artístico no ha sido tan explosivo como acostumbró a ser, lo que no quita que haya cientos de jóvenes artistas en Madrid de todas las disciplinas deseando hacerse un pequeño hueco. Sin embargo, sí podríamos clasificar este fenómeno de movimiento cultural. ¿Y a que se debe este resurgir de las cenizas? Dos explicaciones son posibles y estás completamente interrelacionadas. Por una parte, todos estos jóvenes se encuentran en la franja de edad de entre unos 18 y 30 años. Esto significa que los padres de todos ellos vivieron la mítica movida madrileña. Por tanto, al igual que cuando vemos una película donde el desenfreno ni cabe y sentimos unas incontrolables ganas de unirnos a él, lo mismo nos ocurre cuando escuchamos hablar a nuestros padres de esos maravillosos años. Siempre añaden la advertencia de "muchos se quedaron en el camino", "la movida trajo muchas cosas buenas pero también muchas cosas malas". Pero somos jóvenes y eso nos da igual. Por otro lado, como mencioné en el post anterior, la movida nació cuando España había ya conseguido salir del franquismo y los jóvenes por fin podían expresarse sin miedo. Fue tal la opresión que se vivió en esos años, sobre todo en cuanto a libertad de expresión (ya sea hablando de la censura como de la baja actividad creativa que existía), que la gente no quiso contenerse y estalló un "boom" de libertad, de arte, de diversión. La gente no quería estar de brazos cruzados sino actuar. Todos los días Madrid se llenaba de exposiciones, conciertos, performances, manifestaciones, etc. Actualmente, la situación que se vive en España no es para estar muy contento y los jóvenes, inconformistas por naturaleza, son principalmente los que desean acabar con esta situación o, en su defecto, huir de ella. Es por ello que pienso que ya no sólo era cuestión de tiempo que los días de la movida regresaran a Madrid sino que ha sido una consecuencia inmediata de la situación actual del país.
Cada noche Malasaña se llena con su gente, tan asidua que llega a sentirse como un pueblo. Paseas por Velarde y la gente se saluda, hablan en la calle cubiertos por la humareda de tanto cigarro, la gente se aglomera delante de la puerta de la Vía Láctea, todos se paran a hablar con "el Johny" y a escuchar sus sabias palabras. Este personaje ya antes mencionado es la clara prueba de que la movida ha vuelto. Basta con mirarle a los ojos para vislumbrar su emoción ante tanto "discípulo".
No sé que será pero algo tendrá ese sentimiento de pertenecer a una era que lo hace tan adictivo; a los hechos me remito.
| Corredera de San Pablo un viernes por la noche. |

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